El sector de la automoción pisa el acelerador y se prepara para su gran cita anual en la capital del Turia. Del 17 al 19 de abril, Feria Valencia abrirá sus puertas para acoger una nueva edición de la Feria del Automóvil, un evento que llega en un momento de notable recuperación para la industria. Sergio Torregrosa, presidente del certamen, ha analizado las cifras de un mercado en plena transformación, marcado por el auge de las nuevas tecnologías, la presión regulatoria de Europa y los retos económicos que aún arrastran muchas familias valencianas.
Los datos del arranque de año invitan al optimismo. «Las ventas de segunda mano están creciendo un 7,6% respecto al ejercicio anterior, superando las previsiones de 1 millón a nivel anual», ha celebrado Torregrosa. Este repunte se apoya, en gran medida, en el cambio de mentalidad del consumidor y en una oferta cada vez más amplia. Según el experto, «son ventas donde la conversión es muy clara, porque la realidad es que te decantas por lo que mejor te encaja ya que tienes muchas probabilidades de elección».
El gran protagonista de esta transición está siendo el vehículo electrificado. Torregrosa ha desvelado que, durante el primer trimestre, «la electrificación ha llegado a crecer un 60% y el peso del mercado ha alcanzado un 20% gracias a las ayudas que se implementan». Aunque los nuevos modelos «cada vez tienen más autonomía y están pudiendo hacer más kilómetros por carretera», el presidente de la feria ha reconocido que existe un cuello de botella evidente: «Faltan cargadores en muchos puntos y te adaptas a un mercado al que todavía le falta infraestructura».
En paralelo, los motores de combustión tradicionales van cediendo terreno. «Los vehículos térmicos 100% están teniendo un peso del 34% y el resto hablamos de vehículos con otras tecnologías», ha detallado. Una tendencia alcista hacia lo híbrido y eléctrico que no solo responde a la demanda ciudadana, sino también a la política comunitaria, «dada por las posibles sanciones de Bruselas a los fabricantes, que están jugando para que las ventas se puedan cuadrar«.
Para dar respuesta a esta efervescencia comercial, la Feria del Automóvil de Valencia desplegará todo su potencial con una oferta histórica. «Tendremos tres pabellones por primera vez, donde el tercero será para caravanas», ha anunciado su presidente.
El objetivo es convertir el recinto ferial en el mayor concesionario del país durante ese fin de semana. «Podremos llegar a 3.000 vehículos de 30 marcas para que el cliente con la visita pueda encontrar lo que busca a unos precios más competitivos», ha asegurado Torregrosa.
Pese a los buenos indicadores de ventas, el presidente del certamen no ha querido obviar la dura realidad social y económica que atraviesa la región, especialmente tras los últimos desastres climáticos. «Los bolsillos no están preparados para todo y todo lo que se perdió en la DANA no se ha renovado», ha lamentado, evidenciando las dificultades de muchas familias para adquirir un vehículo nuevo.
Esta falta de poder adquisitivo agrava uno de los mayores problemas de seguridad vial del país. «El parque nacional tiene una media de más de 14 años y eso no es bueno, puesto que esos vehículos pueden ocasionar más accidentes», ha advertido Torregrosa. Ante este escenario, en el que «muchos quedarán obsoletos», ha lanzado un mensaje claro a las administraciones: «Hay que mover el mercado tratando de que el parque se vaya renovando a través de programas de incentivos».

